Les contaré, que esta es la primera vez que hago algo así, seguir a alguien de esta forma, hoy puedo confirmar que él te atrapa, como actor y como persona.
Tres meses preparando este viaje, desde el 30 de enero cuando Gerardo Otero respondió mi tw y me contó que venían a Chile en mayo y todo casi se viene abajo... me enferme muy mal, como saben unos días antes de viajar una bronquitis casi me quita la posibilidad de vivir esta experiencia maravillosa. Remedios caseros, antibióticos, hasta 5 inyecciones no hacían efecto.
La noche del viernes 8 tenía que viajar a Stgo. pero amanecí muy mal, ya no tenía esperanzas, para peor había un temporal de aquellos lluvia, viento, todo mal, me preguntaba será una señal para que no viaje?, irá a pasar algo malo?
Me colocaron la última inyección y en el transcurso del día me sentí un poco mejor. Decidí esperar que cambiara el clima y mejorara mi salud un poco más hasta al otro día, todavía quedaba tiempo de llegar a la función. Con las maletas listas, los regalitos, toda mi esperanza y los mensajes de ánimo de todas uds. me quedé dormida.
El sábado desperté y había parado la lluvia y me sentía bien para viajar, tomamos el auto y a las 6 de la mañana salimos a Stgo. mi marido y mi hijo me acompañaban, un poco más de 500km nos separaban de la capital.
Estando en la Stgo. fui al teatro a ver si encontraba a Julio antes de la función, pero llegue tarde ya había entrado al ensayo.
Con muchos nervios de verlo por fin arriba de las tablas llegué al teatro media hora antes que empezara la obra. Cuando salió a escena, me acordé de todo lo que me contaron, la emoción que se siente es increíble, verlo y escucharlo ahí tan cerca te eriza la piel, ese vozarrón es sorprendente. En mi humilde opinión, la intensidad de su actuación es maravillosa, su mimetismo con Rothko, no deja duda, que él es un maestro, desaparece Guille, Renzo, El gitano… es solo Mark Rothko. La dupla que hace con Gerardo Otero es genial y se nota la mano de Daniel Barone en la dirección.
Con muchos nervios de verlo por fin arriba de las tablas llegué al teatro media hora antes que empezara la obra. Cuando salió a escena, me acordé de todo lo que me contaron, la emoción que se siente es increíble, verlo y escucharlo ahí tan cerca te eriza la piel, ese vozarrón es sorprendente. En mi humilde opinión, la intensidad de su actuación es maravillosa, su mimetismo con Rothko, no deja duda, que él es un maestro, desaparece Guille, Renzo, El gitano… es solo Mark Rothko. La dupla que hace con Gerardo Otero es genial y se nota la mano de Daniel Barone en la dirección.
Terminada la función esperé 10 minutos y lo ví aparecer, el corazón a mil, saque fuerzas de no sé dónde y me acerqué a saludarlo, le hablé cuando salía… Julio hola!... dije, y me vio, hola respondió, un beso, un abrazo y lo felicité por su maravillosa actuación, me agradeció tan humilde, amable, cariñoso, me acogió desde el primer momento, como si me conociera.
Uno a uno le fuí entregando los regalos, primero un libro de un escritor Chileno que nació en mí ciudad. Le conté un poco de que trataba el libro y que venía de Lota, un pueblo minero del carbón del sur de Chile y comentó… Ahh!, Vos sos la de los 500km”?, morí!, a esa altura ya no me salían las palabras, (como sabe eso, si lo publique en tw, lee los tw? O alguien le cuenta?). Respiré… sí 500km para verte, dije…“Que bárbaro!” señaló, me abrazo agradeciendo, ahí resucite y volví a morir!. Saqué la voz y agregué, casi no vengo, me enfermé mal, me tuve que colocar 4 inyecciones para viajar… que bárbaro!, decía.
Luego le entregué el segundo regalo… lo puedo abrir aquí? me preguntó… si obvio! respondí. Qué me trajiste? a ver qué es? murmuraba (mientras habría la cajita, miré sus manos y las veo manchada todavía con algo de pintura roja… ufff!). Abrió el regalo… ah! es una bufanda… sí una bufanda que te tejí, le dije… otro abrazo, otro beso… gracias, muchas gracias decía y ponía esa carita, con la cabecita de lado, esa tan tierna, yo estaba en la nubes y él posaba para la cámara, mostrando su regalo.
Y el tercer regalo… este es para los tres, para ti, Gerardo y Daniel, un vino chileno, por el éxito que han tenido, le dije… ohh que rico, gracias, muchas gracias, le entregó los regalos a alguien que lo acompañaba y me toma la cara con las dos manos, me da otro beso y otro abrazo, sin cansarse de agradecerme.
Después le repito mis felicitaciones por la obra y nos despedimos, con el último abrazo y beso… y el solo repetía gracias… muchas gracias, subió al auto y se marcho. Ahí quede yo, en trance, emocionada, muy contenta, fascinada con la experiencia de compartir unos minutos con Julio y expresarle mi cariño y admiración por su trabajó.
Solo tenía entrada para el sábado, porque teníamos que volver el domingo a casa, por problemas de trabajo de mi marido y cole de mi hijo. El domingo era día de la mamá y mi hijo me dice… mamá nos vamos el lunes… y me entrega de regalo, la entrada para la última función… que felicidad mas grande.
Llegue al teatro, la entrada era de platea alta… el teatro no estaba lleno, como los otros días. Un guarda se me acerca y dice.. si quiere puede bajar a platea hay asientos desocupados en primera fila… fue mucha mi suerte!!. Así que bajé y disfruté de la última función, más cerquita de él.
A la salida espere, demoró un poco más en salir, otra vez solo lo esperaba yo. Cuando apareció en el vestíbulo del teatro empezó a despedirse de la gente del Nescafe y de los guardias. Al salir me vio en la puerta… y se acerco diciendo… hola!!, preciosa la bufanda que me tejiste… qué bueno que te gusto… le conteste. Después le entregue un lápiz y le mostré el folleto de la obra… y le pregunte si me lo podía dedicar… nos dirigimos al mesón de la boletaría… y mientras escribía "Para Susana un beso, J. Chávez"... me dijo... el vino me lo llevo a Buenos Aires, para compartirlo con Gerardo y Daniel. Me entregó el folleto y nos despedimos con el último abrazo y beso, cuídate fue lo último que le dije, muchas gracias… respondió tu también… y se acerco al auto que lo esperaba, antes de subir posó por última vez para mi cámara.
En estos 3 meses de espera había preparado todo lo que iba a decirle, pero se me olvido más de la mitad del discurso, cuando lo vi y lo tuve tan cerca… Efecto Chávez sin duda!. Fue una experiencia increíble, ya no tengo palabras para explicarlo, imagino que uds. me entienden bien.
Gracias a todas por el ánimo qué me dieron en esos momentos que estaba tan mal, gracias por ayudarme a cumplir mi sueño!!
Dedicado a Julio Chávez

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